Poco a poco, se alejó, se fue encerrado más en ella-
Ya no salía, no quería tomar té, no hacía nada sola, y pasaba el tiempo y así se esfumaba su fé.
Nunca supo realmente que le pasó, que motivo, o porqué razón dejó de vivir para ser feliz, y paso a vivir por vivir. Dejando así pasar sus mas intensas ganas de hacer locuras, por salir, beber, bailar, correr y gritar.
Perdió sus ganas, sus ganas de disfrutar de su juventud, de su adolescencia..
Y así fue, como esta chica de dieciocho años, sin quererlo ni beberlo, pasó a ser, una adulta, con piel juvenil.

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